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La
UAR ¿se mandó una jugada muy arriesgada
en poner a un técnico tan joven y sin experiencia
para hacerse cargo del tercer equipo del mundo?
Viendo la situación desde afuera diría
que es un entrenador sin mucha experiencia que
integra un grupo donde a pesar del recambio sigue habiendo
jugadores con mucho rodaje internacional. Además,
es un plantel con mucha calidad. Tati, es un líder
natural; un tipo con mucha personalidad; que sabe manejar
grupos, y es muy frontal en el trato con los jugadores.
Después, en cuanto al conocimiento de juego,
la idea de estar rodeado de colaboradores, es buena,
porque tiene una carencia que es no haber jugado afuera.
Ahí tiene un bache, que es la falta de experiencia
por no haber actuado en el rugby profesional.
Estás
por firmar un contrato con la Federación Francesa
para capacitar y hacer un seguimiento personalizado
de los pateadores. ¿En qué consiste ese
trabajo?
El objetivo es ayudar a los pateadores en cuanto a biomecánica
y técnica de la patada. Después, trabajar
en la parte mental, y en todo lo que va ligado a la
concentración, que es fundamental para aislarse
del griterío de la gente, tener muy en cuenta
el viento y ubicarse de acuerdo a los puntos de referencias
en cada cancha. La finalidad es poder controlar el stress
que produce en un jugador cuando falla una patada y
cómo puede elevar el porcentaje de efectividad.

Para
cumplir esta función ¿te sirvió
mucho el trabajo que realizaste en el fútbol
americano?
Sí, por supuesto. Aprendí muchas técnicas
que me fueron muy útiles. Yo siempre fui medio
autodidacta. Me pasó cuando tuve que jugar en
Primera. Era un pibe que pateaba bien, fuerte, y de
golpe me agarró el raye de preguntarme porqué
si en entrenamiento las metía todas, en el partido
iban a la tribuna. Y entonces me propuse lograr una
eficiencia total. Ahí empecé a hablar
con profesores de golf y a estudiar en libros que trataban
la fortaleza mental. Cuando fuimos al predio de la AFA,
antes del Mundial del 2003, charlé con Marcelo
Roffe, que era uno los psicólogos del seleccionado,
sobre cómo mejorar muchas actitudes que pasan
por la cabeza del jugador. Y después hice la
experiencia en el fútbol americano donde estuve
diez días trabajando con especialistas en patadas.
Aprendí mucho. Traje una gran cantidad de material
impreso, videos y algunos CD. Y también, cuando
lo necesito, me mantengo en contacto con los profesores.
¿Alguien
del cuerpo técnico de Los Pumas se contactó
con vos para ver si podías cumplir esa función?
No. Si bien hace tres meses que me junté con
Tati en París y charlamos, me dijo que en esa
área no tienen problemas, porque Argentina es
uno de los equipos de todo el mundo que mejor juega
con el pie. Después que se difundió la
noticia de que Francia me había contratado, me
llamó Tati y me dijo que si no concretaba el
acuerdo en Francia me gustaría sumar a
alguien en esa área por más que estamos
bien.
Ante
los problemas que tuvo el cuerpo técnico para
armar el equipo y ante la magnitud del rival ¿hubieras
llevado a Nico Fernández Miranda para conducir
el equipo?
No tengo ninguna duda. Y creo que nadie se tiene que
enojar por lo que digo. Así como ante Escocia
o Italia era el momento de foguear jugadores nuevos,
contra Sudáfrica con todos los problemas que
hubo para armar el equipo y con lo que implicaba ese
partido, creo que hubo dos o tres jugadores que tendrían
que haber ido. Me refiero a Nico (Fernández Miranda)
y también al Ninja Todeschini, que le hubieran
aportado mucha experiencia al equipo.
(...)
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